DO, ES NOMBRE DE VARÓN
RE, SELVÁTICO ANIMAL
Siempre me he jactado de mi formación musical, para lo bueno y para lo malo. De pequeño, mis padres me apuntaron al Conservatoire (asín, en francés) a clases de solfeo a la tierna edad de los 6 añetes. Luego vino el piano. Y las clases de canto. Les odié durante mucho tiempo por todo ello.
Mientras mis amigos jugaban a la pelota (que tampoco es que me volviera loco) o a tirarse bolas de nieve (recordad que crecí en el país de los Alpes) en el parque, yo me tiraba todas las tardes cantando a grito pelado o tocando el condenado piano.
De carácter introvertido siendo un crío (algo que con el tiempo he aprendido a solucionar), odiaba tener que hacer todas esas cosas, y mucho más en público. Odiaba los conciertos que tenía que dar. Las clases me jodían sobremanera ya que tenías que llevar la partitura preparada y cantar delante de todos para que la profesora (una vieja arpía estirada) te evaluara delante de todos. Pero lo que me sacaba de quicio es que Papá Tornado aprovechara cualquier visita al nido familiar para ponerme en el apuro de cantar o tocar el piano, para regocijo o puro aburrimiento de los invitados.
Llegada la adolescencia y terminados mis ciclos obligatorios, tenía que decidirme si continuar con sendas carreras o no. Aproveché mi traslado a España para ponerme en plan rebelde y pasar de seguir con todo ese paripé. Mis padres terminaron por tirar la toalla. Hoy en día, me arrepiento de no haber seguido. Y les estaré eternamente agradecido por haberme dado una tan buena formación musical (de las más caras de Suiza).
Es algo que siempre comento con Tornadina (mi hermana, que vino a visitarme este sábado aprovechando una excursión que hacía con su clase a los Madriles). Le digo que se puede dar con un canto en los dientes por tener unos padres como los nuestros, que nos han proporcionado todo lo que necesitábamos y más, sin pedir casi nunca nada a cambio, sólo un poco de gratitud y que a muchos les gustaría haber tenido las oportunidades que hemos tenido (tanto ella como yo). Quizá cuando crezca se dará cuenta, como yo, que las cosas no se dicen por joder, sino para ayudar. Y que lo que parece una imposición es realmente un bien para tu porvenir.
Amén de todo esto en mi casa siempre se ha escuchado mucha música, por lo que mis gustos van desde lo más sinfónico (me niego a decir “música clásica” porque para mí hay mucha música que no es “clásica”, que sí lo es. U2 son un clásico del s XX, par exemple) hasta el hip-hop, pasando por el trance, el house, el pop de los 80, la música punki o el más puro estilo indie español de los 90. Curioso, ¿verdad?
Siempre ha sido un placer asesorar a mis amigos sobre grupos, conciertos y demás eventos que tienen que ver con la música. Descubrir cosas nuevas y poder compartirlas. Enganchar a alguien a la música de baile (¿a que sí , Niña?) o simplemente cambiar los hábitos de un grupo de personas por una sesión que merece la pena.
Toda esta información viene al cuento de algo que decía Kurt en su blog sobre la gente que apuesta por el triunfo o el fracaso de alguien. En su momento, la vieja arpía que comentaba más arriba apostó por mi fracaso, más que no apostar por mi triunfo. Ella quería verme hundido en la mierda, sólo porque mi madre no le hacía regalos caros como las demás, ya que tenía que partirse la espalda currando para poder pagar esas clases.
Y el día del examen me suspendió.
Con un cero patatero, como si yo no hubiera sido capaz ni siquiera de abrir la boca para emitir un sonido.
Y, hombre, el solfeo me jodía, pero más me jodió el que me hubiera suspendido por algo que yo creía haber hecho bien. La muy perra quería sesgar mi brillante carrera desde el principio y me suspendió con 10 añitos. Y, claro, quien va a escuchar a un mocosete como yo reclamando. Así que fue mi madre la que apeló para que me repitieran el examen.
Una medida totalmente extraordinaria, ya que como se sabe, en el mundo de la música, nadie cuestiona las decisiones del artista; en este caso, de la arpía. Accedieron y tuve que repetir el examen, pero esta vez delante de un tribunal especial compuesto por 5 profesores (entre ellos la arpía) y el director del Conservatoire. ¡Vaya nervios para mí y mi timidez!
Aprobé. Con un sobresaliente. La arpía tuvo que pedir disculpas. Al año siguiente tuve que hacer dos años en un solo curso acelerado como “castigo” a mi savoir-faire.
El caso es que las disculpas de la arpía me supieron a gloria. Allí delante de todo el mundo, yo había demostrado que valía, que había conseguido mi objetivo, poco importaba que aquello me gustara o no.
Desde entonces, intento que no se me resista nada (ni nadie) y le pongo empeño.
Me da igual lo que piensen los demás sobre mi valía.
Y no me va mal, oyes…
Por cierto, todos estos ejercicios de voz también me han servido para que la gente no reconozca mi voz cuando hablo por teléfono y demás virguerías, como imitar e impostar. Eso sí, hoy en día, canto como el culo. Es lo que tiene que te empiecen a salir pelillos en los huevos…
ON MY CD: Spunky, Seconds. (CD: Kommunikation) Esta voz sí que me gusta. Me parece sensual y me pone. Cuando le veo por ahí de marcha, me pongo nervioso imaginándomelo susurrándome esas cosas que canta al oído. ¡Qué escalofríos me entran! Y no sólo eso, sino que me entran los nervios y no soy ni capaz de hablarle. Rafa, quiero un hijo tuyo PERO YA!!!



8 Comentarios:
Es que mi niño es un artista!! Ahora ha cambiado de disciplina y en vez de cantar sobre un escenario, nos baila por las tarimas....
Y sí, me doy por aludida en lo de la música de baile. Pero no sólo en esa, el Tornado me ha cambiado (más bien ampliado) los gustos musicales poquito a poco, como quien no quiere la cosa en un par de añitos...
¿Quién me iba a decir a mí que iba a acabar reconociendo a DJ's no sólo extranjeros, sino también a los madrileños?
La Niña
Ay! Qué historia de infancia más bonita! Es como la de Heidi, en los Alpes, con sus clases de canto, y hasta con seorita Rottenmayer!! "Abuelito dime tuuuu". Ahora en serio. Si que has tenido suerte con eso. Siempre he pensado que en música o en deportes, son los padres los que tienen que motivar un poco a los hijos. Después, estos pueden seguir con ello o no, pero es fundamental que les den el primer empujoncito. Para cuándo un concierto de piano de Tornado Szpilman?
XXXXXXXXXXXXXXXXXXX
Leáse a lo Nina "OT-Mamma mía"
Tony, los profesores de la academia estamos viendo que poco a poco estás trabajando en sacar dentro de ti ese enorme potencial innato en ti. Sigue en esta dirección y verás como llegas a altas cotas de celebridad.
Enhorabuena, porque una semana más sigues...DENTRO DE LA ACADEMIA
Vaya, vaya, qué historia. Una caja de sorpresas, ya te digo...
Yo no dudo de ese potencial, muchacho... Fuerza e ilusión.
Me encanta tu actitud ante las cosas.
1bsz!!! Diego Bériot
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Manu: Al menos el gusto por la música lo tenemos, ¿no?
Niña: Y no sólo en la música has cambiado. Lo bien que viene venirse a los Madriles a vivir...
Feestbeest: ¿A qué te he dejado de stone? Pa que veas que tu compi es algo más que una cara bonita...
Anonymous: Yo siempre he querido como Natalia de OT. La que se está tirando a todos los chulazos que bailan con ella, y que curra con el buenorro de Megatrix...
Diego: Gracias, ;)
Alex: Siiiiiii, no dudaba de volver a tenerte entre nosotros pronto. Re bienvenido. te enlazo pronto.
Bikachus a todos en el moflete. Hoy estoy de muy buen humor!
"el buenorro de Megatrix..."??? Recuerdame que un día te cuente una historia...
Pero hombre, aunque te hayan salido pelillos en los huevecillos, algo podrás cantarnos, no?
Yo antes pensaba que cantaba bien, y un día me grabé. Era tan horrible lo que escuché que durante un mes estuve pidiendo perdones a todos mis conocidos por no parar de cantar nunca. Es que soy un poco pesadín canturreando.
Ahora lo hago menos.
Y hoy, concretamente, con esta gripe, no me sale ni el do, ni el re ni el sol.
Bueno, el sol parece que ha salido.
Que siga así.
Y tú también.
Un beso, sireno.
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