METROFREAK RETURNS(porque no hay dos sin tres...)Sí, amiguitos, vuelve
Metrofreak! Podría ponerme a rajar de lo mal que va el metro de
Madrizz, tipo
Sota, pero no. Estos post no tratan de esto.
Ayer venía yo en el metro de camino a casa, con mucha prisa, porque me traían la compra y me topé con
Soliloco, "
que desde que estoy casado no me ve el pelo". Le dejé medio con la palabra en la boca, todo para acabar encerrado durante 20 minutos entre dos estaciones, con los vagones que tenían al mismo tiempo el aire acondicionado a tope y un aire caliente que reciclaba lo irrespirable del vagón...
Pero lo de hoy ya no tiene nombre.
Llego al vagón y me pongo a pensar cuál será el próximo libro que me lleve mañana para leer, ya que acabo de terminar
Diario de
Chuck Palaniuhk. De repente me fijo en dos chavales de insituto (por el uniforme), chico y chica. El niñato la verdad es que promete.
Están mirándole el culo al tío que tengo delante y se están partiendo. Por ese pequeño detalle y los gestos amanerados del niñato, me doy c
uen de que es gay.
La situación me pica la curiosidad y le doy al
Pause al
Zen para escuchar, pero, claro, no oigo un pijo con lo ruidoso que es el metro. Sin embargo, veo que el niñato empieza a sostenerme la mirada...
Para todo lo desvergonzado que soy, estas cosas me dan palo así que bajo la cabeza pero no puedo evitar volver a mirarle. El niñato se está comiendo un
Magnum de estos blancos, del que ya ha dado buena cuenta de la capa superior y sólo queda la parte interior, que es más blanca (
será nata, imagino).
El niñato que ya ha visto que me he quedado mirando empieza a chupar el helado que, a estas alturas, ya tiene forma de polla (¿
o es mi imaginación desbocada?) mirándome demasiado descaradamente. El tío no se corta un pelo, y la amiga se está riendo por lo bajo. Yo me siento muy azorado y estoy deseando llegar a mi parada .
Finalmente me toca bajarme y oigo detrás de mí un
"Ciao", pero ni siquiera me doy la vuelta. Bastante tengo con llevar colocada la mochila por delante...
Voy por el túnel de Diego de León para coger mi segundo metro. Siempre hay alguien cantando. Muchas mañanas tengo que poner el
Zen a tope para no oír ese ruido infernal, mientras me acuerdo de
_R_ y su ansía por las masacres y me acuerdo de los cástings del metro de
París para tener derecho a tocar allí. Esa tarde me toca una señora ¿rusa? que se está desgañitando con un micro y un amplificador que tiene algún tipo de música folclórica techno de fondo.
"
Pena de una recortada", me digo.
Me meto en el segundo vagón de mi trayecto hasta casa , sigo pensando en el libro de mañana. Al final me decido por
EL DIARIO DE JL, que no es el diario de mi chico (que no tiene blog, bastante aversión le tiene al tema), sino un libro recopilatorio del blog de
Jotaele, viejo conocido de los lectores de
la Mesa Camilla, que contaba a quien se tiraba. Aunque me ejemplar me la regalado mi
JL y está firmado por el propio
Jotaele.Total, que se sube un chico, de unos 35 años en el vagón. Se siente enfrente de mí. Me mira. Fijamente. Yo me cago en mis muertos por no llevar dos libros en la mochila cuando estoy a punto de terminar uno. Me pongo a trastear con el
Zen, en reproducción aleatoria, a ver si doy con
Superpop de
Madonna. Parece que el tío se calma porque está sacando un libro.
¿Qué libro?
EL DIARIO DE JL! Ya estoy sudando después de tanto
morbo-metro cuando una señora se mete en el vagón con su hija de unos cinco años. La cría no para de enredar, recordándome que mis ataques de instinto paternal deberían quedarse en eso, en instinto y punto. La niña se está abanicando con un flyer
(¿de Space?), imitando a la vieja que tengo al lado. De repente, la cría se cansa y se va a la otra punta del vagón, tirando el flyer al suelo. Todos miramos al suelo (
el del libro también), esperando que su madre recoja el flyer, pero la tía pasa. Pasa del flyer y de su hija,
BTW, que hoy sale la
Cuore en la que viene la ruptura de
Pe. Y eso es mucho más interesante,
ande va a pará.Cuando la señora decide ya irse a por la niña veo ante mí la oportunidad perfecta para no ser el único en sudar de vergüenza y le espeto: "
Señora, se le ha caído argo".
¡Misión cumplida! La señora está tan aborchonada que me dedica una mirada de
If Looks Could Kill y yo me bajo en mi parada tan ancho. Y
desempalmao...ON MY ZEN: Kike session 4.
Temazo tras temazo. No puedo parar de escucharla.