viernes, junio 30, 2006

LAS FIESTAS PATRONALES

Yo es que ya tengo una edad y esto de los fastos mariquitas va a terminar matándome...

Desde el miércoles que estoy más en la calle que en casa, que no paro de saludar a gente, que no paro de (re)encontrarme con gente, que no paro de beber de botellas, botellines, vasos, minis y maxis, que no paro, vamos.

Pero siempre mola ver a gente o conocer a gente que a ti te conoce (¿a que sí, Dani y Javi?) o simplemente dejarse ver, lo más orgullosamente posible.

Y hoy tenemos meeting pre-carroza, que mañana los que estéis en MAdrid (o los que lo veáis por la tele) podréis vernos subidos en la carroza de La Boite, todos de blanco impolutos y (cuidado, señores) en 4 posición. Creo que me va a ver hasta el Tato, pero de eso se trata, ¿no?

La Niña se ha encargado de preparar un kit de superviviencia para la ocasión. Check it out here!


Y si lo que quieres es vernos las caras, métete aquí!

ON MY ZEN: Technotronic, Pump Up The Jam (remix 2005)

lunes, junio 26, 2006

A STATE OF TRANCE...

...es el título del programa de Radio de Armin Van Buuren, de sus recopilatorios y de sus noches temáticas a través de todo el mundo. Y así es como debía de estar yo el sábado como le vi: embobao, porque según JL no bailé casi nada y me quedé como extasiado mirando para Armin.

Considerando como uno de los mejores djs del panorama internacional, este holandés pinchaba este sábado pasado en Fabrik, esa macrodisco del extrarradio madrileño, donde los bakalas lo inundan todo.

Una sala más grande que Space, con un sonido más contundente y más aéreo a la vez, pero sin el feeling y el buen rollo que destila la sala macumbera. Yo tenía mis dudas sobre si ir o no, he de admitirlo, ya que las macrodiscos en principio siempre me dan reparo y me veía hinchao a hostias por cualquier malote de estos que me pone tan bruto.

Pero todo salió a las mil maravillas. Básicamente porque estuvimos buena parte de la noche en la zona VIP, bebiendo como cosacos y siendo mimados por los camareros. Aunque yo que soy muy llano, decidí mezclarme con el vulgo y estuve en primera línea hasta que salió el rey de la noche, gritando como una quniceañera, robándole la camiseta a Jl para tirársela a Armin y que me la firmara (la mía era nueva y exclusiva y tampoco era plan)... Al final me firmó un autógrafo en un papel de los de toda la vida, gracias a las relaciones VIP que venían con nosotros. Muy bonito todo esto del autógrafo.

La música me tuvo como hipnotizado todo lo que duró la sesión y me lo pasé como hacía tiempo... Pero uno ya tiene una edad y hoy estoy un poco para el arrastre...

Ays, qué bien lo pasemos...


ON MY ZEN: Armin Van Buuren, Who's Watching. (Shivers, 2005)

miércoles, junio 07, 2006

METROFREAK RETURNS

(porque no hay dos sin tres...)

Sí, amiguitos, vuelve Metrofreak! Podría ponerme a rajar de lo mal que va el metro de Madrizz, tipo Sota, pero no. Estos post no tratan de esto.

Ayer venía yo en el metro de camino a casa, con mucha prisa, porque me traían la compra y me topé con Soliloco, "que desde que estoy casado no me ve el pelo". Le dejé medio con la palabra en la boca, todo para acabar encerrado durante 20 minutos entre dos estaciones, con los vagones que tenían al mismo tiempo el aire acondicionado a tope y un aire caliente que reciclaba lo irrespirable del vagón...

Pero lo de hoy ya no tiene nombre.

Llego al vagón y me pongo a pensar cuál será el próximo libro que me lleve mañana para leer, ya que acabo de terminar Diario de Chuck Palaniuhk. De repente me fijo en dos chavales de insituto (por el uniforme), chico y chica. El niñato la verdad es que promete.

Están mirándole el culo al tío que tengo delante y se están partiendo. Por ese pequeño detalle y los gestos amanerados del niñato, me doy cuen de que es gay.

La situación me pica la curiosidad y le doy al Pause al Zen para escuchar, pero, claro, no oigo un pijo con lo ruidoso que es el metro. Sin embargo, veo que el niñato empieza a sostenerme la mirada...

Para todo lo desvergonzado que soy, estas cosas me dan palo así que bajo la cabeza pero no puedo evitar volver a mirarle. El niñato se está comiendo un Magnum de estos blancos, del que ya ha dado buena cuenta de la capa superior y sólo queda la parte interior, que es más blanca (será nata, imagino).

El niñato que ya ha visto que me he quedado mirando empieza a chupar el helado que, a estas alturas, ya tiene forma de polla (¿o es mi imaginación desbocada?) mirándome demasiado descaradamente. El tío no se corta un pelo, y la amiga se está riendo por lo bajo. Yo me siento muy azorado y estoy deseando llegar a mi parada .

Finalmente me toca bajarme y oigo detrás de mí un "Ciao", pero ni siquiera me doy la vuelta. Bastante tengo con llevar colocada la mochila por delante...

Voy por el túnel de Diego de León para coger mi segundo metro. Siempre hay alguien cantando. Muchas mañanas tengo que poner el Zen a tope para no oír ese ruido infernal, mientras me acuerdo de _R_ y su ansía por las masacres y me acuerdo de los cástings del metro de París para tener derecho a tocar allí. Esa tarde me toca una señora ¿rusa? que se está desgañitando con un micro y un amplificador que tiene algún tipo de música folclórica techno de fondo.
"Pena de una recortada", me digo.

Me meto en el segundo vagón de mi trayecto hasta casa , sigo pensando en el libro de mañana. Al final me decido por EL DIARIO DE JL, que no es el diario de mi chico (que no tiene blog, bastante aversión le tiene al tema), sino un libro recopilatorio del blog de Jotaele, viejo conocido de los lectores de la Mesa Camilla, que contaba a quien se tiraba. Aunque me ejemplar me la regalado mi JL y está firmado por el propio Jotaele.

Total, que se sube un chico, de unos 35 años en el vagón. Se siente enfrente de mí. Me mira. Fijamente. Yo me cago en mis muertos por no llevar dos libros en la mochila cuando estoy a punto de terminar uno. Me pongo a trastear con el Zen, en reproducción aleatoria, a ver si doy con Superpop de Madonna. Parece que el tío se calma porque está sacando un libro.

¿Qué libro? EL DIARIO DE JL!

Ya estoy sudando después de tanto morbo-metro cuando una señora se mete en el vagón con su hija de unos cinco años. La cría no para de enredar, recordándome que mis ataques de instinto paternal deberían quedarse en eso, en instinto y punto. La niña se está abanicando con un flyer (¿de Space?), imitando a la vieja que tengo al lado. De repente, la cría se cansa y se va a la otra punta del vagón, tirando el flyer al suelo. Todos miramos al suelo (el del libro también), esperando que su madre recoja el flyer, pero la tía pasa. Pasa del flyer y de su hija, BTW, que hoy sale la Cuore en la que viene la ruptura de Pe. Y eso es mucho más interesante, ande va a pará.

Cuando la señora decide ya irse a por la niña veo ante mí la oportunidad perfecta para no ser el único en sudar de vergüenza y le espeto: "Señora, se le ha caído argo".

¡Misión cumplida! La señora está tan aborchonada que me dedica una mirada de If Looks Could Kill y yo me bajo en mi parada tan ancho. Y desempalmao...

ON MY ZEN: Kike session 4.

Temazo tras temazo. No puedo parar de escucharla.

lunes, junio 05, 2006

EL QUE NO LLORA NO MAMA
(y yo casi la palmo)

Resulta que el otro día, iba yo tan tranquilo de camino al curro, cuando me digo a mí mismo: "¡Anda, los donuts!", así que me acerco a la panadería/restaurante (curioso concept store) que tenemos cerca de la oficina, donde se puede encontrar uno con Ana Belén o Victor Manuel, día sí, día no.

Me compro un croissant, aparcando un poco la Operación Bikini y empiezo a regocijarme con mi desayuno, charlando con mis colegas sobre las diferencias entre reality, programa de testimonios y cotilleo puro y duro. De repente, muerdo algo duro y se me da por escupir (muy fisnamente, eso sí): un trozo de cristal del tamaño de una avellana!!!!!!!!!!!!!!

Con lo guasón que soy, empecé a hacer simulaciones de todos mis Destinos Finales a mis colegas, que se morían de la risa, pero al pensarlo mejor, me empezó a invadir el miedo. T
uve suerte, estaba vivo y esto no podía quedarse asín.

Ya el año pasado, la montamos cuando queríamos hacernos las camisetas para el Orgullo y acabamos poniendo una reclamación, así que volví al lugar de los hechos a exigir una disculpa, una hoja de reclamaciones, una indemnización... En fin, a montarla.

La "encargada" que era pakistaní, no entendía casi nada de lo que le contaba y me dijo que ellos no hacían los croissants, así que que me fuera a reclamarle al fabricante. Le contesté que si le parecía bien también me quejaría a la cristalería del pedazo de cristal que me había encontrado...

Como no podía seguir esperando ad eternum, la cité a mediodía para recoger la hoja. Mal hecho, Tony, mal hecho. Si no tenían hojas (otro motivo por el que se les puede caer el pelo) les había dado tiempo a conseguirlas.

Rellené la hojita y ahora estoy a la espera de encontrar un segundo para acercarme a la oficina del Consumidor para ponerles una demanda por ni siquiera pedirme disculpas: el que no llora no mama...

Sois afortunados. Yo, como Ross en aquel capítulo en el que explota un neumático y se cree que le han querido matar y cree tener una segunda oportunidad de vida, he vuelto a renacer cual Fénix y pienso aprovechar para ser más cañero que antes, si cabe.

¡Se van a cagar!

ON MY ZEN: Kylie, Do You Dare?

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