CUATE, QUÉ BUENO QUE VINISTE

Colgué el teléfono y me quedé un poco a cuadros. Más bien blanco, según me dijo la secretaria...
Mis tíos de México, a los que no veo desde hace dos años, desembarcaban en Madrid en menos de dos horas, yo estaba de cierre en la oficina y en casa seguía colgado el calendario de los Dieux du Stade, aparte de miles de afotos de JL y yo y revistas tipo Zero desperdigadas por la casa.
Encima, me habían medio insinuado que no tenían hotel y que igual podrían quedarse en casa. La secre hizo un super trabajo reservando habitación en el hotel que hay cerca de casa y restaurante en mi italiano favorito en menos de deiz minutos.
Aun asín, me parecía todo un poco precipitado.
En mi familia impera el Don't Ask, Don't Tell. Nadie se mete en mi vida y yo no hago cuchi cuchis cuando JL viene a pasar el finde a VillaTornado.Claro que no es lo mismo mis padres que mis tíos. Así que quería que la casa pareciese lo más neutra posible.
Dejé a mis compañeros en pleno cierre, literalmente colgados, y eso a tres semanas de haber empezado el curro (y por lo tanto estando todavía de prueba) y me vine a casa, para esconder las pruebas de mi sodomía.
Hasta ahí todo bien.
En cuanto llegaron me llamaron para decirme que llevaban un buen rato esperando las maletas y que si podía ir a buscarlos al aeropuerto. Rezé porque no estuvieran en la T4, o aún peor, en la T4 satélite, y pregunté: "Estamos en la T4", me dijo mi tía.
"Chévere", pensé. Y me calzé el ZEN y me fui al metro a buscarles. Una hora y media después, llegué a la terminal y tras los abrazos y tal, mi tío me comenta que le acaban de operar del pecho y no puede (quiere) conducir. Así que me toca traer el coche que acaban de alquilar hasta Madrid. Yo, que hace mil que no llevo el coche por la urbe, y que no sé ni por donde tengo que ir con esta Mierda-30...
Desistimos de seguir esperando por las maletas y nos venimos a Madrid. Tranquilamente para hacerles un pequeño parcour por los lugares emblemáticos de la ciudad y para que a mí me dé tiempo de reaccionar sobre qué salidas tengo que coger para llegar a la Latina, que evidentemente y a pesar de que sea martes, está abarrotada.
Terminamos aparcando en la plaza mayor, pero se nos ha hecho tarde para llegar al restaurante y ya han cerrado la cocina.
Damos con un VIPS en la zona y nos quedamos a cenar allí. Y me entero que es una cadena mexicana, que allí los hay en todas las esquinas (¿acaso aquí no?) y hablamos de las típicas cosas familiares (de las desgracias, digamos).
Al final volvemos al barrio, hacen el check-in en el hotel y vienen a ver NewVillaTornado y les encanta.
Y ahí es donde me doy cuenta que todos los retrasos en las obras, todas las noches sin dormir, todas las discusiones, todos los enfados, toda la pasta, todas las vueltas buscando los muebles justos, la cocina adecuada y el hidromasaje más cómodo han dado sus frutos. Por fin tengo una casa que me gusta, de la que sentirme orgulloso y que a todo Dior le encanta...
Y es que el sofá es mucho sofá...
Y además me he alegrado de ver a alguien de mi familia fuera del ambiente de viñedos, pulpos á feira y empanadas de xouba...
ON MY ZEN: Monrose, Hot summer.
En popjustice las describne como si las Girls Aloud las hubiese producido Timbaland. Son alemanas y son la caña. Ah, y están buenas...
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